PORNO GRATIS Y SEXO DE CALIDAD

Follando con mis alumnos

agosto 20, 2008 Autor Pajaporno  
Categoría Relatos Eróticos

Voy a empezar por describirme, soy una mujer casada, tengo dos hijas, y me dicen Merce, tengo 41 años y vivo en Argentina. Digamos que me conservo bastante bien para la edad que tengo, me siento atractiva y más de una vez me hicieron sentir en la calle que no me equivocaba, siempre me dicen algún que otro piropo. Soy profesora y doy clases particulares.

Todo comenzó una mañana hace más o menos un año. Estaba en mi casa sola, ya que mi esposo estaba trabajando y mis hijas estudiando, suena el teléfono y escucho una voz masculina preguntando por mi, me identifico y entonces me comenta que le recomendaron tomar clases de inglés y estabainteresado en comenzar un curso, le digo que no hay problema, entonces me aclara que el curso tenían que empezarlo junto con un compañero de trabajo, el problema es que solamente podían venir por la mañana, horario en el que no doy clases, y por solo dos personas no me convenía hacerlo, entonces optaron por venir con otro compañero más, ya con tres alumnos era otra cosa.

Arreglamos para empezar al día siguiente. Ya a la noche estaba muy nerviosa, me asustaba el hecho de no conocer quienes eran pero no podía echarme atrás. A la mañana siguiente me levanté temprano, y me arreglé como habitualmente lo hago para todas las clases, me puse una pollera clásica, con una camisa blanca, hacía algo de calor, por lo tanto no me puse nada encima. Tocaron el timbre y eran mis alumnos, me sorprendió que lleguen los tres juntos, sinceramente no era lo que me esperaba, eran tres hombres de aproximadamente 30 años, nos presentamos, sus nombres eran, Marcelo, Gabriel y Franco, los tres tenían algo en común, eran bastante musculosos y atractivos, Marcelo era de piel oscura, digamos que negro, en cambio Gabriel y Franco eranrubios, ambos de pelo largo.

Charlamos un poco antes de empezar la clase, me llamó mucho la atención que llegaran juntos. Entonces solamente por curiosidad le pregunte el motivo, me dijeron que al salir de trabajar vinieron todos juntos. Comenzamos la clase, y noté al principio que tenían bastantes conocimientos motivo por el cual avanzamos muy rápido con los temas. En un momento me paran en la explicación que les estaba dando, para pedirme si no podía explicar apuntando los temas a algo más relacionado con su trabajo. Le pregunto de que trabajaban y me responden: “en un local para señoras”, sinceramente no entendí lo que me quiso decir, entonces en mi ignorancia le pregunté si era una peluquería, motivo por el cual comenzaron a reírse.

Me puse bastante mal y nerviosa, comencé a llorar, por los nervios que estaba pasando, nunca estuve en una situación así. Me siento y veo que Marcelo se acerca a consolarme y a pedirme disculpas. Se para a mi lado y sentada al levantar la cabeza tenia su bulto a la altura de mi cara. Lo miro a la cara y sentí una sensación rara hasta ese momento, jamás estuve con otro hombre que no sea mi esposo, pero siempre tuve fantasía con un hombre negro y todos esas ideas recorrían micabeza. Siento que Marcelo comienza a acariciar mi pelo consolándome y sin quererlo comencé a calentarme.

Inconscientemente comencé a levantarle la remera, tenía curiosidad de como tenía los abdominales. Empecé por tocarlo para ver que tan duros estaban y ya sentía que me estaba mojando. Tenía muchas ganas que ese hombre me haga suya, era mi oportunidad de cumplir mi fantasía, pero por adentro sentía miedo, cerré los ojos, y seguí acariciándolo bajando de a poco hasta acariciar su bulto por encima del pantalón, entonces siento que me agarra de la cintura levantándome como si fuera un papel, me acuesta boca arriba en la mesa y comienza a jugar con mi cuerpo acariciándome por todos lados, ya estaba fuera de mi, me incorporo un poco y le digo que sus compañeros nos estaban mirando, a lo que me responde que no me preocupe, estaban acostumbrados, me desabrochó la camisa y comenzó a chuparme las tetas que ya estaban que explotaban, realmente me sentía en el cielo.

Luego comenzó a bajar con sus besos, me subí la pollera y me sacó la bombacha que para la altura estaba más que mojada. Me chupó la concha como nunca mi marido lo hizo, siempre lo hacía como con asco, jugaba con mi clítoris mientras me metía un dedo, regalándome dos orgasmos hermosos. Lo único que quería es sentir a ese hombre de otra manera. Me bajé de la mesa como pude y me arrodillé delante de Marcelo que estaba parado, abrí su pantalón y saqué su verga que me dejóimpresionada, era muy grande y oscura, muy distinta a la de mi marido.

Comencé a chuparlo con muchas ganas, sentía que me llenaba la boca era realmente grande, y su gusto y olor a hombre me calentaban más todavía. Se la chupé un rato largo poniendo lo mejor de mí. En un momento me levanta de los pelos, parándome de un salto apoyándome de espalda contra la pared, yo con las manos arriba me sentía a su merced. Entonces me apoya la punta de su verga en la entrada de la concha, diciéndome:

-Si la quieres tenés que hacer todo lo que te diga, le hice que si con la cabeza. a lo que me pregunta, -¿Que sos?

No sabía que responder. Entonces le digo:

-Lo que vos quieras… -¿Sos mi puta? -¡Por su puesto! le digo. -¿Que querés? -¡Que entres ahora! le grito. -Ahora no quiero.

A lo que le pido por favor, entonces de un solo empujón me parte la concha a la mitad, me sentía la más puta y me encantaba. Me cogió por más de veinte minutos sin acabar, regalándome tres orgasmos más que hermosos. Estaba que volaba me acercó una silla y me hizo sentar. Ponen música en un equipito que tengo en el instituto y comienzan los tres a bailar, con un profesionalismo impresionante.

Terminaron los tres desnudos después de bailar más de 15 minutos, los tres tenían unas vergas increíbles, se acercan y rodeándome, comienzo a chuparlos como podía, mientras chupaba una pajeaba otra. Estuve un rato largo hasta que agarrándome con fuerza me pusieron sobre la mesa nuevamente. Mientras Marcos me cogía por la concha Marcelo trabajaba sobre mis tetas y Gabriel se puso a un costado dándome su verga para que se la chupe. Iban rotando de a ratos y yo la pasaba como nunca.

Realmente perdí la cuenta de cuantos orgasmos sentí. Me llamaba la atención que no acabaran más, realmente era profesionales. Me levantaron y me pusieron en cuatro patas en el piso, Marcelo me la metió por la concha y me reventaba con la fuerza con que empujaba. Mientras los otros dos jugaban con sus vergas sobre mi cara. Parecía un perra en celo, hacían cola para metérmela, ya estaba más que caliente y le digo a gritos que quería mi leche, a lo que me responde, si querés leche vas a tener leche.

Marcelo me la saca de la concha y la apunta al culo, nunca la había hecho analmente y me asusté. Pero Gabriel fue a su mochila y trajo una cremita que empezaron a untarme estaba nerviosa, pero después de que me metieron un dedo un rato me relajé y mi negrito empezó a metérmela de a poco.
Cuando entró la cabeza paró y esperó un rato, sentía que me cortaba a la mitad, pero me gustaba.

Empezó a empujar hasta que sentí sus huevos haciendo tope, gritaba como una loca, me encantaba. Gabriel me la metió en la boca empujado más que antes, casi al borde de vomitar, descargando toda su leche caliente en mi garganta, obligándome a tragarla. El negro me seguía partiendo el orto. Y la imagen que me venia era dos tipos que no conocía haciéndome al mismo tiempo lo que nunca dejé a mi marido.

Era el turno de Franco que también me la metió en la boca y al rato descargó su leche, mi negro seguía empujando, llenándome de leche la cola, la sacó y sentía que me desvanecía, quedé tirada en el piso mientras mis tres alumnos fumaban un cigarrillo y se reían mientras hacían comentarios.
Cuando miro la hora en la pared me asusté, en una hora llegaría mi hija y no quería que se encuentre con “mis alumnos”, entonces los miro y les pido que se vayan, aunque realmente no lo quería. Acercándose me dicen:

-Espera que falta lo mejor.

Gabriel se acuesta el piso y entre mi negro y Franco me ayudaron a subirme, me ensartó de una e increíblemente tuve otro orgasmo, Marcelo me la puso en la boca y se la chupaba con todas las ganas, era mi preferido, entonces Franco me apunta por atrás y me la clava hasta el fondo, nopodía creer, estaban mis tres agujeros ocupados.

Estuvimos un rato largo hasta que los tres acabaron, primero mi negro llenándome la boca, siguieron casi al mismo tiempo los otros dos. Chorreaba leche por todos lados y estaba súperfeliz. Los tres se sentaron en fila y me obligaron a chuparlos hasta dejarlos limpios. Yo estaba desnuda sentada en el piso y Franco al mirarme les dice a sus compañero, mírala quesucia que quedó, vamos a limpiarla. Agarrándome de los pelos y arrastrándome hasta el baño donde tengo una pequeña ducha, me dejan en el piso, yo esperaba que me bañen pero veo que comienzan a mearme, me sentía además de puta, la más sucia y me calentaba más todavía.

Se vistieron y me mostraron un sobre que dejaron sobre la mesa. me pegue un bañito y me vestí como pude. Miro que tenia el sobre y era una tarjeta que decía, “Felicidades por los 20 años en la docencia, firmado tu amiga. Entonces me acordé que ese día se cumplían veinte años que me había recibido de profesora. Sonreí en el momento y enseguida me di cuenta quien era la del regalo, mi amiga del alma que sabía de los problemas de erección que tiene mi cornudo esposo.

Comentarios





Reglas para tus comentarios:
Su comentario no deberá tener faltas ortográficas.
Queda completamente prohibida comentarios con insultos a otras personas o entre visitantes, machistas, racistas, etc.
Deberás de revisar tu comentario antes de enviarlo, para que no sea rechazado.
Pajaporno.com no se hace responsable de las imágenes/archivos expuestos. Las fotos han sido enviadas por todos nuestros usuarios o encontradas en páginas gratuitas.
Si alguna de las fotos no deberían estar publicadas o vulnera algún tipo de derechos por favor contacte con nosotros para retirarlas inmediatamente.